Joyitas de la red
Mirando por ahí, leyendo, me encuentro con un artículo acerca de la apertura de un centro en Txurdinaga para personas sin hogar, y toda la contestación que ha recibido de un grupo de vecinos. Es edificante leer un par de artículos al respecto que expresan tan bien el sentir de muchos. Os remito a ellos y destaco algunas partes de su contenido que han llamado mi atención.
Pero vayamos a la argumentación propiamente dicha. El núcleo de tu exposición se basa en que “no todos poseemos la razón al 100%”, en que “hay distintas sensibilidades”, en que “la razón moral o humana cada uno tiene la suya” y en que “es una cuestión de principios y prioridades”, .../...
Supongamos que un fulano apunta con una pistola a un mengano, con la evidente intención de cargárselo. Supongamos que al mengano no le apetece mucho. ¿Ninguno tiene la razón al 100%? Otrosí, imaginemos la muy imaginaria situación en la que un grupo de pistoleros quisiera imponer su voluntad a toda la sociedad forzando una negociación en la que, sí o sí (o te pego un tiro), se acepten sus entelequias (por ejemplo, y por decir algo, la independencia de una zona, región o barrio). ¿Existen distintas sensibilidades? Por supuesto, ya que, como tú bien dices “la razón moral o humana cada uno tiene la suya”. Lo que sucede, Joseba, es que existe una moral, una razón y una humanidad por encima de las puramente partidistas o personales. Por resumirlo de alguna manera, no toda idea personal es válida solamente por surgir de un ser humano. La subjetividad no es ningún argumento. Todas las ideas no son igualmente respetables, sino que lo respetable es la posibilidad de expresarlas.
.../...
